Decidí mudarme a Buenos Aires a mis 25 años, emocionada por todo lo que tenía para ofrecer una ciudad como esta. Cultura, movimiento, esa energía porteña que la hace famosa… y la posibilidad de poder realizarme profesionalmente; considerando que el mercado del diseño en Mendoza (la ciudad donde crecí) estaba sobresaturado, y las ofertas eran pocas y malas.

Imagínense mi desilusión cuando vi que a nivel trabajo la realidad no era muy distinta. Bah, no al menos como yo pretendía (quién no pecó de querer ser gerente apenas sale al mercado…). Igual, hice lo que debía: leía religiosamente los clasificados y aplicaba a cualquier cosa relativamente dentro de mi carrera. Me llamaron varias veces de diferentes lugares, todos con el mismo cuento: mil horas de trabajo + un chiste por sueldo. En negro, obvio.

Cansada de repetir la misma experiencia, decidí que tal vez mi suerte estaba en el exterior. Fué así que encontré una beca para un máster en Italia (bueno, máster… excusa para viajar… es lo mismo, no?), y decidí que era tan buena opción como cualquier otra. Excepto por un obstáculo evidente: si quería irme del país, tenía que irme con algo más que pesos argentinos.

Fue así como (mientras preparaba mi aplicación) abrí Google y realicé la búsqueda que iba a llevarme por un camino totalmente distinto: “freelance work” (trabajo freelance).

Ahora bien, a estas alturas no tenía idea de cómo trabajar para el exterior; y mi relativamente poca experiencia laboral había sido siempre en relación de dependencia. No tengo que decir que trabajar de forma independiente es otra cosa totalmente distinta…

Quién haya hecho una búsqueda parecida a la mía, sabe que los primeros resultados que se muestran son de las plataformas de crowdsourcing más populares, seguidos de miles de artículos con tips mágicos de cómo se un “freelancer exitoso” (ja!). La única razón por la que hice click en el link de Elance fué por que alguna vez había escuchado una charla en un congreso de una universidad privada. Por algún lado hay que empezar, ¿no?

Plataformas

Ah, cuántas formas de conseguir trabajo en el exterior hay…todas las plataformas te garantizan que vas a ganar plata, que los trabajos son buenos, que los clientes te respetan (cosa que sí pasa; pero depende de uno, tanto en una plataforma online como en la vida real). Más allá de eso, merecen una mención y una clasificación -completamente subjetiva- a fin de organizar la cosa un poco:

  • Sitios de Crowdsourcing

Plataformas como Upwork, Freelancer, Workana. Funcionan de una forma relativamente simple: alguien que necesita un servicio (sea diseño, programación, traducción, you name it) postea un trabajo. Los freelancers “aplican” al trabajo; el cliente elige uno, se acuerdan las condiciones; se realiza el proyecto; se paga, se entrega (todo a través de la plataforma); y todos contentos. (Si, ya sé que no es taaaan así. Paciencia.)

  • Bancos de trabajo

Craigslist, Behance, Dribbble, y cientos de sitios similares. Hay muchos especializados por rubro, e incluso gente que se dedica a buscar las mejores “ofertas” y mandarlas directamente a tu casilla de correo, como Let’s Workshop. A diferencia de las plataformas de trabajo, estos sitios sirven como los clasificados de un diario. Recae en uno mismo hacer el contacto, conseguir la entrevista, negociar todos los aspectos del proyectos, hacer contratos y asegurar el pago.

  • “Concursos”

¿Vieron las comillas? Los llamo sitios de concursos, pero en realidad son webs de trabajo especulativo (Spec work). Categoría en la que caen lugares como 99Designs, y tantos otros que se aprovechan de los freelancers de la siguiente manera: se postea un trabajo al cual responden los “participantes” con entradas que incluyen trabajos: sean logos, webs, etc. Si al cliente le gusta alguna de las opciones; la selecciona y “premia” al freelancer. El problema es que por cada trabajador que recibe un pago, cientos de otros freelancers que usaron su tiempo y habilidades respondiendo al trabajo, no ven ninguna recompensa. ¿Ven el problema?

En caso de que no haya quedado claro: Spec Work es malo. Malo para el freelancer, y malo para el cliente. Si querés saber más sobre esta modalidad de trabajo y cómo evitarla, te recomiendo visitar No!Spec.

Consiguiendo Trabajos

Decía que mis primeras experiencias en el mundo freelance fueron a través de dos plataformas: Elance y Odesk (actualmente son una sola, Upwork). En esa época no tenía algo a lo que podría llamarse una especialización, así que básicamente aplicaba a proyectos que me llamaban la atención.

No tuve que mandar muchas “bids” hasta conseguir mi primer trabajo: hacer una ilustración para un cuento para niños. Alguna vez leí que el promedio de propuestas que hay que mandar hasta conseguir el primer proyecto es de aproximadamente 60. Pero como los que trabajan hace tiempo de esta forma, saben que no existe tal cosa como la “suerte” a la hora de conseguir un trabajo.

Ya les había contado al principio que mi idea era aplicar a una beca. Para esto era necesario, entre otras cosas, que creara una marca personal y un portfolio online que la acompañara. No puedo hacer suficiente énfasis en lo importante que es para el freelancer encargarse de su propia imagen; y tratarla como la herramienta fundamental que es a la hora de conseguir trabajos de forma online.

Hay que entender que la gran mayoría de los clientes va a querer ver una muestra de lo que hacemos, y muchas veces la forma en la que presentamos dicha muestra es la que termina de dar el empujoncito final al prospecto para que trabaje con nosotros; especialmente al principio cuando todavía no se está muy acostumbrado a venderse uno mismo como profesional. Y no, páginas en Facebook no cuentan.

A no ser que tengas muy definido en qué tipo de proyectos querés trabajar, y un entendimiento del mercado internacional; mi consejo es empezar con cosas pequeñas y que vayas creciendo con el tiempo. Para esto, personalmente, creo que las plataformas de crowdsourcing son ideales: hay trabajos de todo tamaño, tipo y color; y si bien hay que dejar un porcentaje del pago, los servicios que ofrecen valen la pena: formas de pago, y garantías del mismo (siempre y cuando leas y cumplas con los términos y condiciones de cada una). A estas alturas no hay que preocuparse por contratos ni pagos -ya que la misma plataforma se encarga de eso- y te deja espacio libre para concentrarte en hacer un buen trabajo, y lo más importante, en empezar a practicar y entender cómo tratar clientes. En mi experiencia, ni calidad del trabajo ni el precio, tienen tanto peso como un buen servicio al cliente.

¿Pero cómo se consigue un trabajo por estos sitios? Ya les había contado que el freelancer responde con una propuesta a un trabajo posteado; a la que el cliente responde si está interesado. La clave aquí está en hacer que el cliente se interese. La realidad es que no hay una fórmula mágica para que eso pase, pero si se pueden realizar ciertas acciones para aumentar las chances de recibir una respuesta favorable.

Para esta charla hice un pequeño experimento: me hice pasar por un cliente en 3 plataformas: Upwork, Nubelo, y Workana. Posteé un trabajo simple: un logo para una panadería familiar. El trabajo se veía así:

Mi aventura lejos de las oficinas empezó casi casi por error. ¿Querés saber cómo fue todo? En este post te cuento como empece a trabajar como Freelancer.

En 48 horas recibí cerca de 50 propuestas (entre las 3 plataformas). 15 en el idioma equivocado. 3 de esas en ningún idioma en absoluto:

Mi aventura lejos de las oficinas empezó casi casi por error. ¿Querés saber cómo fue todo? En este post te cuento como empece a trabajar como Freelancer.

Algunas de varios párrafos, otras tan elocuentes como esta:

Mi aventura lejos de las oficinas empezó casi casi por error. ¿Querés saber cómo fue todo? En este post te cuento como empece a trabajar como Freelancer.

Pero lo que realmente me llamó la atención es que casi ninguna -de 50 aplicaciones- me preguntaba NADA del proyecto. Excepto esta:

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(Y esa era TODA la aplicación)

Mas allá del evidente copy – paste, todos los freelancers hablaban sólo de ellos. Dónde habían estudiado, dónde habían trabajado, del software que sabían usar…pero ninguno me preguntó detalles sobre mi negocio ni sobre el logo que “necesitaba”.

¿Cuál es el problema con esto? Que los clientes no están buscando un empleado, están buscando una persona que les solucione un problema específico. Les da lo mismo si estudiaste en una Universidad de renombre, o si sos autodidacta: quieren que les resuelvas el problema. ¿A mano? ¿De forma digital? ¿En una computadora con Windows 95, o una de última generación? No importa. Ellos tienen un problema, y necesitan un profesional que se encargue de eso. ¿Y cómo vas a poder resolver algo si no te mostrás interesado en dicho problema desde el principio?

Existe un paralelismo con los clientes locales. Cuando van a entrevistarse por primera vez con un cliente potencial, ¿se la pasan hablando de sus estudios, o de lo bien que saben programar en x lenguaje (que les aseguro que para su cliente es chino básico)? ¿O se interesan por el proyecto que les presentan? En saber las dificultades que tiene, en definir el problema, y en cómo solucionarlo…básicamente en discutir el trabajo y no la persona.

El trabajo en línea es lo mismo, que el medio sea digital no cambia el hecho que del otro lado haya una persona como cualquier otra. Es discutible que muchos trabajadores independientes fallan en esto ya sea cara a cara con un cliente, o a través de la pantalla; pero no es nada que la práctica en trato al cliente no arregle.

El propósito de estas propuestas no es “ganar” el trabajo, si no simplemente que el cliente se interese por nosotros; y conseguir una entrevista donde tengamos una verdadera oportunidad de interiorizarnos en el proyecto, y de vendernos como profesionales. ¿No les suena parecido el proceso a lo que hacen con los clientes locales?

Hago una pequeña pausa para aclarar que también es importante saber identificar en qué trabajos vale la pena presentar una propuesta, y en cuáles no. Lamentablemente tampoco hay una reglas fijas para esto, y se aprende mucho de la práctica. Igual en estas plataformas (o al menos en Upwork) hay tutoriales y foros muy activos donde se discuten las “red flags”. Tiene mucho de sentido común: si no trabajarían para un cliente x en la vida “real”, tampoco van a trabajar para alguien similar por más de que esté a cientos de kilométros.

Precios

Este tema es complejo en cualquier metodología de trabajo. No existe ningún tipo de regulación o guía en gran parte de las profesiones que se practican de forma freelance; y como para hacerlo más interesante, cuando trabajamos de forma global los parámetros que podíamos tomar para formar los precios de forma local, se resignifican en relación a una competencia con costos de vida muy diferentes a los nuestros (sean mayores o menores).

Trabajar en un mercado global significa que tu competencia también es global -con todo lo que eso conlleva- y por lo tanto es necesario un cambio de mentalidad en cuanto a cómo la manejamos. Lo curioso es que si bien las variables tienen “rangos” más grandes, siguen siendo relativamente las mismas con las que se compite en un mercado local: precio, calidad, rapidez. La que se suma, y muchas veces hace la diferencia, es el tema del idioma.

Hay muchos freelancers que se frustran rápidamente al pensar que hay personas que ofrecen sus servicios por precios muchos más bajos, y piensan que nunca podrían “ganarles”. Por otro lado se olvidan de que eso mismo pasa en su contexto local: siempre hay alguien que va a hacer el trabajo mucho más barato que uno; pero eso lo único que define es el tipo de clientes al que apuntamos. Si querés trabajar en cierto tipo de proyectos que paguen cierta cantidad de dinero, la clave está en conocer tu mercado y tus potenciales clientes; y armar una estrategia para ofrecer tus servicios a ese segmento en particular.

Formas de presupuestar y rangos de precios hay miles. Encuentro que la mejor manera de encararlo, especialmente al principio, es sentarse a sacar la cuenta de cuánto es el mínimo necesario que cada uno necesita por mes para “sobrevivir”. Eso da la base de cuánto necesitamos cobrar, ya sea por hora o por trabajo. Como dije antes, fijarse en la competencia en este caso no lleva a ningún lado: todos los contextos son diferentes.

Partiendo de esa base, es mucho más fácil concentrarse en conseguir proyectos que nos “cubran” las necesidades básicas en vez de ganar trabajos por precios que al fin y al cabo no nos sirven.

Después de un tiempo, cuando ya tenés experiencia en el manejo de clientes; es relativamente fácil ir modificando las tarifas. Para mi es mágico ese momento en que te das cuenta que muchas veces la diferencia entre cobrar mucha o poca cantidad de dinero, es que uno simplemente lo pida.

¿A qué me refiero con esto? Si hiciste bien el trabajo previo de entrevistar al cliente, y posicionarte como un profesional que le va a resolver efectivamente el problema; el número final pasa a ser secundario: el beneficio que le traen tus servicios lo “vale”.

No digo que aprender a venderse sea algo simple ni mucho menos. Creo incluso que es una de las cosas que los freelancers más odian hacer, pero que al mismo tiempo es inevitable. Somos dueños de un negocio (unipersonal), y como tales tenemos que cumplir una gran variedad de roles -aunque no nos gusten. Ayuda entender que las primeras entrevistas son claves en este proceso, y que más allá de hablar de tecnicismos, el fin de las mismas SIEMPRE es el mismo: generar confianza y disipar miedos. Después viene el resto.

Cerrando el trato

Antes de empezar a trabajar en cualquier proyecto, hay un paso que la mayoría de los freelancers evita. Ya sea por falta de conocimientos, o simplemente por que no nos gusta: fallamos en poner por escrito lo que conlleva el proyecto en sí y crear un contrato claro donde se definan los roles y la relación que van a tener el trabajador independiente y el cliente.

Personalmente encuentro muy útil empezar a dejar puntos en claro en la fase del presupuesto. En vez de utilizar ítems, describo qué es lo que se va a hacer y cuánto tiempo va a llevar. Con ese antecedente es mucho más fácil realizar un contrato que no conlleve sorpresas. Un buen contrato resume lo que se acordó, pero no forma parte del proceso de negociación.

Siempre es útil consultar a un abogado en estos temas, especialmente cuando hablamos de contratos para trabajo con clientes extranjeros. Hay que tener en cuenta siempre que las leyes de un país no necesariamente aplican a otro. De cualquier forma, utilizar uno siempre nos sirve de protección en algún nivel, sin contar de que suma mucho a la imagen de un profesional serio.

Trabajando en el proyecto

El proceso de trabajo de cada uno siempre es personal y se adapta al proyecto. Si bien hay muchas variables a discutir en esta etapa, quiero detenerme en la importancia de la atención al cliente.

Atención al cliente no significa estar siempre disponible, ni doblarnos a la voluntad del que nos paga. Una de las ventajas del trabajo independiente es que el cliente no siempre tiene la razón; e incluso hay casos donde nos vemos obligados a “despedir” al cliente (situaciones que deberían estar previamente definidas en el contrato).

En el contrato también deberían especificarse los horarios en los que el cliente nos puede contactar, y los milestones del proyecto. Ojalá pudiera decir que es tan simple tenerlo escrito como que se cumpla, pero en la práctica pasa que -casi siempre- los clientes demandan nuestra atención, y de nosotros depende recordarles los límites acordados.

¿Se acuerdan que había dicho que las entrevistas iniciales eran las oportunidades para generar confianza y disipar miedos? El contacto a lo largo del proyecto tiene que seguir la misma consigna. Toda comunicación es una oportunidad de afianzar la relación y posicionarnos como los profesionales que somos. Esto también incluye el cumplimiento de los compromisos que asumamos: fechas límite, entregas parciales o finales, etc.

Recuerden que el proyecto no sólo tiene que servirnos por sí mismo, si no que al mismo tiempo tiene que abrirnos las puertas a trabajos futuros, ya sea con el mismo cliente, por recomendación, o incluso como una pieza más en el portfolio o web.

Conclusiones

– Trabajar de forma online lleva tiempo. Ser exitoso es la combinación de muchos factores, no sólo ser muy bueno en lo que uno hace y tener un buen portfolio. Al mismo tiempo, si se está dispuesto a aprender a ser un negociante, dueño de un negocio; es totalmente posible vivir de esta forma.

– Trabajar en la marca propia es tan importante como trabajar en cualquier proyecto -si no más. Es fácil dejar esa parte en el tintero.

– La diferencia competitiva está en la atención al cliente, y en el profesionalismo y la calidad de nuestro trabajo. El precio está en un segundo plano.

– Contratos, contratos, contratos.

– Hay mucha similitud en trabajar de forma online y trabajar de forma local. La diferencia obvia es el idioma; pero la clave es entender a nuestros clientes y cómo comunicarnos con ellos.

 

¿Querés empezar a trabajar como Freelance y no sabés cómo? ¡Dejame tus dudas en los comentarios!

36 Comments

  1. Daniela

    Qué buen post!
    Muchas gracias

    Reply
    • wanderlancers

      Muchas gracias, Daniela! Increíbles tus ilustraciones. ¿Trabajás de forma independiente?

      Reply
  2. Lais

    Muy buen artículo! Creo que es uno de los pocos que leí sobre trabajo frelance que dan un panorama práctico y evita caer en 5 Ways To Conquer The World as a Designer And Rule Them All. Gracias!

    Reply
    • Sol

      Muchas gracias, Lais! La idea es compartir cosas que sean prácticas para que el que quiera ser freelance (o ya lo sea) pueda aplicar a su negocio.

      ¡Lindos trabajos en Behance! Sos freelancer? Querés serlo?

      Reply
      • Lais

        Hola Sol! Lo compartí en facebook y generó charlas con amigues sobre freelancear 😀

        Gracias! Hice algunas cositas como freelancer pero no tengo clientes fijos y hace bastante que no se mueve nada. Quiero serlo aunque también estoy buscando trabajo en relación de dependencia, por lo menos para aguantar la facultad con un ingreso fijo hasta poder invertir tiempo en desarrollar mi propia estructura para freelancear 🙂

        Reply
        • Sol

          ¡Buena decisión! Es recomendable tener ingresos fijos y/o ahorros antes de freelancear full time.
          Muchas gracias por compartir el artículo!

          Reply
  3. Magali

    Muy buen articulo! Me ayuda bastante a aclarar algunas dudas que siempre están dando vueltas. Hay algún sitio para recomendar para poder ver puntos claves generales del contrato que mencionas? Asi tengo una mejor idea de como armarlo.

    Reply
    • Sol

      Hola Magali! Me alegro que el artículo te sea útil!

      Sitios para contratos hay un montón, pero la verdad que no tengo uno específico para recomendarte. Mi contrato era una especie de Frankestein de contratos que encontré en la web, hasta que lo hice pasar por un abogado.

      Si mal no recuerdo, algunos puntos claves son (sin ningún orden en particular):
      – Que conlleva el proyecto (bocetos, entregas finales, tipos de archivos, etc)
      – En que tiempo se va a desarrollar el proyecto, y si hay milestones
      – Precio y formas de pago
      – Que pasa si no se paga (o entrega!) en tiempo y forma
      – Aclaración de sesión de derechos si la hubiera
      – Aclaración de servicio post-proyecto si lo hubiera

      Dependiendo del país, es importante tener en cuenta ciertos datos que hacen legal a un contrato, como los nombres y firmas de los involucrados.

      Te recomiendo que busques varios contratos online, y después veas las leyes de contrato de servicios en tu país para que no se te escape nada.

      Voy a tratar de conseguir un abogado que se dedique específicamente a contratos a ver si quiere escribir un artículo. Te interesaría?

      Reply
      • Magali

        Gracias Sol por tu respuesta, me aclaro un poco el panorama. Si, siempre son bienvenidos este tipo de artículos para continuar orientándose profesionalmente así que sería de mucha ayuda. Me mantengo atenta al blog!

        Reply
  4. Hernán

    Muy buen artículo! Más allá de recomendar algunos sitios de freelance (hay miles de artículos de ese estilo), das unas pautas muy claras sobre cómo arrancar a trabajar y qué problemas pueden surgir. Sobre esto, aprovecho para hacerte una consulta: cómo manejás el tema del cobro y facturación, por fuera de las plataformas de freelance? O sea, si conseguís un trabajo freelance por tu cuenta, cómo hacés para que sea “en blanco”: facturando, pagando impuestos, que el cliente pueda pagar de forma legal, etc. La duda viene especialmente trabajando para clientes del exterior, con otra legislación a nivel laboral, tributario, etc… Gracias!

    Reply
    • Sol

      Muchas gracias, Hernán!
      Que pregunta la tuya jajaja! Hay múltiples formas de cobrar a clientes en el exterior. Todas dependen de si es a través de un banco, si te interesa acceder a dólares, o sacar el dinero en tu moneda local, etc.
      Cada país tiene sus leyes para exportadores de servicios. En Argentina podés ser monotributista e inscribirte como exportador de servicios. Esto significa que el pago en dólares que te hagan va a estar en blanco, y vas a tener que abonar los impuestos correspondientes en la categoría del monotributo que tengas. Te recomiendo que te asesores con un contador para que te informe con seguridad como hacerlo.
      Sí te puedo decir que la legislación que te corresponde es la del país donde prestás el servicio. Si vos trabajas en Argentina, los impuestos y demás son argentinos, no importa si el cliente es de USA o China.

      Reply
      • Hernán

        Clarísimo, pero qué pasa si trabajás como nómade digital jaja Hoy en Argentina, mañana en Brasil, Nueva Zelanda o cualquier lado. Lo mejor sería facturar como si estuviera en Argentina, como monotributista? (ahora hay factura electrónica que simplificaría bastante el tema para los que estamos fuera del país) O me tendría que inscribir como autónomo (o como se llame) en cada país? Según tu experiencia, las empresas suelen exigir factura para poder “blanquear” la contratación del servicio, o mientras hagas lo que piden te depositan el pago (paypal, payoneer, etc) y listo? Estoy arrancando con esto del nomadismo digital y me entraron estas dudas jaja gracias de nuevo!

        Reply
        • Sol

          Nosotros estamos averiguando lo mismo en este momento jaja! Mirá, siempre conviene estar ‘legal’ de una u otra forma, especialmente si estás viajando (muchos países de exigen prueba de ingresos para las visas).
          No tenés que inscribirte en cada país al que vayas. Conviene hacer todo lo legal en un solo lugar. Actualmente, además de lo tradicional, existen opciones como sacar la e-citizenship de Estonia, o incluso inscribirte como negocio en otro país. De nuevo, las regulaciones varían según el lugar y los impuestos también, así que es cuestión de averiguar a ver que lugar te conviene más.

          En mi experiencia, hay empresas que te piden facturas, y otras que no. Argentina no es el único lugar donde se trabaja en negro…
          Igual, siempre es mejor estar preparado. Tener factura siempre es profesional, y sirve como otro dato legal en caso de que tuvieras un problema con el cliente (te lo digo por experiencia propia).

          Voy a tratar de conseguir un contador para ver si puede hacer un artículo donde explique un poco más sobre el tema de las cobranzas. Te interesaría?

          Reply
          • Hernán

            Estaría genial lo del contador, no es fácil de encontrar este tipo de información de un profesional!
            Está claro entonces, como mínimo y por las dudas, monotributo desde Argentina y exportación de servicios. Estaría bueno saber cómo es desde el lado del cliente recibir un servicio del exterior, a nivel impositivo, hay que cobrarle algo, les conviene o te pueden rechazar porque les genera trámites o gastos extra?

          • Federico

            A mi también me interesaría saberlo! Ya que quiero comenzar a trabajar de esta manera, y me sería de utilidad para el día que decida dar el gran paso. Muy buenos los posteos!

  5. Marco

    Hola! Muy interesante tu artículo, lo encontré de casualidad. Hace tiempo me viene gustando la idea de trabajar de forma independiente, utilizando la escritura que según algunos, es “mi fuerte”. Solo que no conozco los medios y el freelance me resultó interesante. Se busca gente en estos ámbitos? Sea local o en el exterior?

    Reply
    • Sol

      ¿Escritores? Sí, muchísimo. Desde ‘ghost writers’, blogs, contenido de sitios webs, etc. Siempre trabajar para el exterior es mejor en relación a la paga. Igual hasta que formas tu cartera de clientes, cobrar caro en escritura no es fácil.
      Te especializás en algo?

      Reply
  6. Federico

    Hola! muy buen post me encanto y es super inspirador para los que queremos comenzar a trabajar de manera freelance, no es nada facil pero creo que si dedicamos tiempo y pasion se puede hacer. Por mi parte me sirvio para conocer las plataformas que se utilizan para esta clase de busquedas.
    muchas gracias sigan adelante!!

    Reply
    • Sol

      Hola Fede! Que bueno que te gustó el artículo! Como decís, no es fácil pero no es imposible. Camilo y yo vivimos como freelancers desde hace años (y no dormimos debajo de un puente).
      Te recomiendo que te bajes la lista con 75 lugares para conseguir clientes, donde vas a encontrar más plataformas como las que menciono acá. También vas a recibir más info sobre como tener un negocio freelance exitoso 😉

      Reply
  7. Virginia

    Excelente artículo!! Muchas gracias por compartirlo!

    Reply
    • Sol

      De nada, Virginia! Te gustaría que escribiéramos sobre algo en particular?

      Reply
  8. Nicolás

    Hola! Muy buen artículo y muy claro para los que recién empezamos en el mundo del “freelance”. ¿Tienen alguna web para seguir su trabajo?
    Saludos.

    Reply
    • Sol

      Hola Nicolás! Que bueno que te haya gustado! Si te da curiosidad, podés ver trabajos míos (Sol) en brandmap.co; y Cami está trabajando en su web pero podés ver sus trabajos de ilustración en https://www.facebook.com/camicaturas/ 🙂

      Reply
  9. Daniela

    Hola, me encanto el articulo! Muy práctico e inspirador para dar el empuje para quienes, como yo, todavía no nos hemos lanzado al mundo freelance. Saludos!

    Reply
    • Sol

      Hola Daniela! Qué bueno que te gustó! Por qué todavía no te ‘lanzaste’?

      Reply
  10. Francisco

    Hola sol, me encantó el articulo. La verdad que con mis dos amigos de la facultad estamos tratando de levantar este nuevo emprendimiento que es wallaby studio y este articulo me aclaró bastante algunos aspectos que no tenía en cuenta. Apuesto a esta forma de trabajo totalmente, saludos !

    Reply
    • Sol

      Hola Francisco! Me encantaría saber qué aspectos fueron los que te quedaron más claros 🙂

      Reply
  11. Cielo

    Ah que maravilla, gracias por toda la info! Estoy exactamente en el momento de tratar de conseguir mi primer cliente como freelance. Hasta el momento siempre trabaje por contrato o en proyectos. Me parece super útil todo lo que contás! Saludos!

    Reply
    • Sol

      Hola Cielo! Que bueno que te sea útil! Estamos trabajando para ayudar a más freelancers a tener un negocio exitoso. ¿Qué cosas te gustaría saber?

      También te recomiendo que te suscribas a nuestra lista así te enterás de todos los nuevos artículos que van saliendo 😉

      Reply
  12. Gaston

    Muchas gracias! También soy de Mendoza, Guaymallen y decidí hace dos meses ser Freelance, soy programador, y encuentro super útil todos los consejos que das. Espero que algún día la vida nos cruce.
    Hasta ahora se me ha estado complicando conseguir clientes, voy a cambiar mi enfoque de presentación.

    Reply
    • Sol

      Hola Gaston! Que bueno que los consejos sean útiles! En una de esas organizamos algo para Mendoza en algunos meses, así que quién sabe 🙂

      Reply
  13. Florencia

    Hola Sol! Soy estudiante de comunicación social, en el 3er año. Estoy hace varios meses mandando CV para conseguir algún tipo de trabajo que me ayude a insertarme de a poco en el mundo laboral… Hice algunos cursos de CM y marketing digital (además de que estoy trabajando en un grupo solidario como Community) Estoy interesada en comenzar a buscar emprendimientos propios o lanzarme como freelancer pero siento que quizás necesitaría esperar a recibirme. Pero, la realidad es que tengo muchas ganas de comenzar a trabajar aunque sea en cosas pequeñas pero no estoy teniendo suerte. Qué recomendación me podés dar? Muchas gracias por este artículo. Ayuda a mucha gente!

    Reply
  14. Sara

    Hola como estas?

    Muy interesante tu articulo, la verdad estoy pensando en ser freelance ya que la economía en mi país no esta muy bien y hay escases laboral..pero no se como empezar, me registre en workana y mande un par de propuestas, valdrá la pena pagar los planes premium que te ofrecen las plataformas para poder ofertar mas? te podría pedir consejos sobre como empezar?

    Saludos!

    Reply
    • Sol

      Hola Sara! Te felicito por dar los primeros pasos para convertirte en freelancer. Las plataformas son un excelente lugar para empezar, pero requieren mucho trabaja al principio (Workana o cualquier otra). Imaginate que en promedio hay que mandar 60 propuestas hasta que te contraten la primera vez…

      Dicho eso, NO vale la pena pagar por los planes premium. Mucho menos al principio. La clave está en hacer buenas propuestas, de esas que tus clientes potenciales no se puedan resistir. En pocas palabras: convertirse en vendedor.

      Te recomiendo que leas los otros artículos relacionados a las plataformas en el blog, y que te unas al grupo de Facebook donde siempre hay gente compartiendo consejos y experiencias sobre las mismas.

      Saludos!

      Reply

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